jueves, 15 de diciembre de 2016

CONCEBIR, GESTAR Y CUIDAR LA VIDA...TAREAS IMPRESCINDIBLES E IGUAL DE IMPORTANTES.


Desde mi perspectiva y experiencia, he aprendido que el camino está en respetar a los padres y madres biológicos, pues ellos fueron los que lograron CONCEBIR LA VIDA, esa es su fuerza, la que CONCIBE en el acto sexual, que para quienes lo hemos estudiado a profundidad, es un acto de grandes implicaciones, aunque en nuestra sociedad se vea como un acto mecánico y sin Alma, solo la energía sexual es la que permite que la vida continué y es por eso que es sagrada.

En este acto, participan padre y madre, pues uno solo no puede concebir la vida sin el otro, aunque el acto de la concepción se de en completa inconsciencia.


Por otro lado, está el acto de GESTAR LA VIDA, un acto que puede ser interrumpido de manera consciente o inconsciente, por lo que permitir que la gestación llegue a feliz término es un acto de amor y para lograrlo también se requiere de una fuerza que la vida ha entregado a todas las mujeres que lograron parir un hijo/a, dando en ese momento de dar a luz, la vida por ese nuevo ser.

 Pero en nuestra realidad, constatamos día a día que muchos hombres y mujeres que tienen la fuerza de la concepción para lograr dejar pasar la vida en el acto sexual, que puede ser amoroso o no, consciente o no, no tienen la fuerza física y psíquica, para gestar y dar a luz la vida y por eso tantas experiencias de pérdidas espontaneas y abortos provocados.

Otros y otras, logran tomar la fuerza psíquica para gestar la vida y darla a luz en el parto, pero no tienen la fuerza psíquica para CUIDAR LA VIDA, seguro que por su propia historia de desamor, maltrato, violencia, miedo, inmadurez y abandono.

Los padres y madres adoptivos, independientemente de su orientación sexual, pueden tener esa fuerza psíquica del amor para CUIDAR LA VIDA, aunque no tengan la primera fuerza biológica, la que concibe y gesta la vida. 

Por eso, desde mi perspectiva, como mujer, madre y psicoterapeuta sistémica, vengo comprendiendo que la RECONCILIACIÓN entre padres y madres biológicos y adoptivos, es fundamental para los niños y niñas que han vivido éste tipo de experiencia vital, por múltiples circunstancias.

Los que cuidan la vida adoptando, no tendrían el regalo de esos hijos/as, sin la existencia de los primeros padres, los biológicos.

Cuando los padres y madres adoptivos, honran y respetan a los biológicos y viceversa, los niños y las niñas, ya no sienten que tienen que renunciar a su historia, la misma que está escrita en su ADN y en su alma familiar, para ser amados y cuidados por su padres y madres adoptivos. Así también logran ser acompañados por estos últimos, para reconocer en sus padres biológicos el acto de amor que los concibió y les permitió llegar a la vida, como un gran regalo, que los padres y madres adoptivas, de crianza o del corazón, reciben para entregar la fuerza el amor que tienen y que es la que se requiere para CUIDAR LA VIDA.

Respetando el lugar de cada uno, estos niños y niñas serán «árboles» con raíces más fuertes.... no tendrán que re-negar de su biología, la podrán tomar con todo y de esta manera podrán recibir el amor de sus padres y madres adoptivos, como un acto de amor que completa la tarea de los primeros, pero que no compite con ellos, así las tareas de concebir, gestar y cuidar la vida, son reconocidas como tareas imprescindibles para la continuidad de la vida humana en el planeta Tierra.

Esto que comparto no es una verdad absoluta ni pretende serlo, es solo el aprendizaje que la vida me ha regalado a través de mi propia historia familiar y como psicoterapeuta sistémica y consteladora familiar.

En amor, servicio y aprendizaje,
Li

lunes, 5 de diciembre de 2016

LA ENFERMEDAD, UN CAMINO DE RE-SOLUCIÓN



Todos los seres humanos formamos campos de energía a nuestro alrededor, esto sucede gracias a todos los procesos bioquímicos y electromagnéticos que ocurren en nuestro cuerpo, gracias a las cargas eléctricas de nuestro corazón y nuestro sistema nervioso. El electromagnetismo es el que permite que la información sea grabada y se transmita desde el exterior al interior y sea procesada en percepciones, para luego ser trasmitida desde el interior al exterior como mensajes, a través de la palabra escrita o hablada, el gesto, la comunicación no verbal, incluido el silencio y toda la gama de posibilidades de comunicación que la cibernética de segundo orden nos mostró y son posibles en los sistemas humanos.

Estos campos de energía o campos morfogenéticos, son el medio en el que vivimos, como el pez en el agua, los humanos vivimos inmersos en polaridades, fuerzas electromagnéticas de carga positiva y negativa, que buscan reconciliarse en una danza de atracción y repulsión. Esta fuerza que atrae a los contrarios es lo que se ha conocido en las grandes tradiciones espirituales como el Amor del Espíritu.  Este amor no es el sentimiento romántico que hemos aprendido de las novelas rosa o los cuentos de hadas, este amor es una fuerza que atrae a los “contrarios” para reconciliarlos y que los acepta tal como son. Positivo no es bueno y negativo no es malo, son solo dos cargas energéticas que coexisten y hacen parte de la vida.  

El campo morfogenético al que pertenecemos solo puede incluir y trasmitir la información que se ha generado en nuestro sistema familiar, no puede modificar nada, el campo es sólo un gran depósito de memoria ordenada que está disponible generación tras generación, la transformación sólo puede hacerla el cuerpo, como lugar donde se realizan las grandes transformaciones del alma, la alquimia del corazón consciente.



Ahora, cuando hay una trasgresión a la pertenencia de uno de los miembros en un sistema familiar, también ésta exclusión se trasmite tal como fue al campo morfogenético. Así, que se crea un mecanismo en dicho campo o alma familiar, para que los que aun pertenecen, se sienten incluidos en el sistema y tienen un cuerpo, o sea, están vivos, puedan realizar la transformación, la alquimia que llevará al sistema de nuevo al equilibrio y orden. Con dicho mecanismo psíquico, o estrategia del alma familiar, la enfermedad aparecerá para que los miembros del sistema vean el desorden, lo honren y con su conciencia lo puedan ordenar y se incluya lo excluido en su nivel de consciencia presente.

Desde esta perspectiva, sistémica y alquímica, la enfermedad se convierte en una estrategia del alma familiar para la reconciliación de las dos fuerzas “contrarias”, de las dos polaridades. La familia, como un sistema vivo, siempre buscara mantener unidos a todos los que pertenecen, generación tras generación y cuando este equilibrio se rompe, porque algún miembro de la familia cree que tiene el derecho de excluir a otro, el sistema familiar, el campo morfogenético, o el Alma familiar, que es un nivel de conciencia mayor que el individual, buscará crear una estrategia de inclusión de lo que ha sido excluido, estas estrategias buscan restablecer el equilibrio y para ello la información que existe en el campo sobre la exclusión, buscará el cuerpo de un miembro de las nuevas generaciones, que por amor inconsciente a su sistema familiar, aceptará representar (volver a presentar) lo excluido, haciendo en su cuerpo una metáfora que se llamará enfermedad.  

Así, la enfermedad es una forma de materializar el desprecio y poner a la vista de todos los miembros de la familia lo que fue excluido, a través de otro miembro de la familia.  Por tal motivo, sanar la enfermedad es decirle al Alma familiar, inconsciente familiar o campo morfogenético familiar:


“Si a todos y todas como son, sí a los buenos y a los malos, si a su vida como fue, como es, si a sus conflictos, si a la enfermedad como ha sido en nuestra familia y como es ahora, ella es nuestra forma de sanarnos colectivamente.”

Por otro lado, si el enfermo o portador de la información de exclusión, deja de ser un enfermo/a través del proceso de ampliar su conciencia y honra a sus ancestros y sus historias, ubicándose en el lugar que le corresponde e incluyendo a todos y todas en su corazón, dejará de ser un enfermo/a y pasará a ser el canal que en el sistema puede transformar la exclusión en inclusión y compensar o sanar el sistema.

El cuerpo humano, como sistema biológico, es la interface entre el inconsciente familiar y el inconsciente personal, cómo se organiza el cuerpo de cada ser humano, es el reflejo de cómo vivencia la organización de su sistema familiar. Lo que proyecte en su cuerpo, será la metáfora de aquello que hay como información en su sistema familiar, campo morfogenético o alma familiar. Así que lo que nos pasa en el cuerpo no sólo es resultado de los procesos biológicos, es resultado de los procesos relacionales en la familia y claro que, si analizamos más allá, será también el cuerpo territorio donde se simboliza aquello del sistema social y cultural del que nuestro sistema familiar hace parte.


El cuerpo es el escenario donde los personajes antagónicos de nuestra historia familiar (los buenos y los malos, los deseables y los indeseables) los contrarios, se reconcilian; donde se resuelve (volver a solver, volver a encontrar solución a un problema). En él aparece los esfuerzos del sistema por reordenarse, cada síntoma es señal de una relación no resuelta. Nuestro cuerpo es el teatro de las dinámicas sistémicas en las que estamos vinculados.

La enfermedad comprendida desde esta perspectiva, es una compensación ciega o inconsciente al sistema familiar que se hace por amor, igualmente ciego;  solo quien tiene el valor para ver de frente la exclusión, honrar la historia de sus ancestros tal como fue y acepta el mensaje de incluir lo excluido, puede vivir la “enfermedad” como un proceso de sanación, como un camino hacia más vida, no solo para él, si no y sobre todo para su sistema familiar y para los descendientes de las nuevas generaciones.

Por ello, es el corazón consiente, de quien se hace portador de este tipo de mensajes, que llamamos enfermedad, quien aprende a amar con los ojos abiertos, quien puede trasmutar o transformar la información de exclusión que hay en el campo morfogenético o alma familiar en inclusión, para que esta información pueda ser trasmitida nuevamente al campo morfogenético o alma.

En Amor, servicio y aprendizaje,

Li

jueves, 1 de diciembre de 2016

Estar disponible para la vida en pareja

La pareja: dos sistemas



Cuando se une una pareja, no solo se están uniendo dos personas, sino que se están uniendo sus dos sistemas familiares. Cuando dos personas se vinculan en relación de pareja, son muchos seres en realidad los que se están vinculando. Las reglas aprendidas en el seno familiar y las formas de relacionarse, de expresar el amor, las historias, los mitos, las narrativas, alegrías y tristezas, que hemos aprendido en el núcleo de la familia, van a ir conformando nuestro estilo afectivo, estilo que nos guiará en nuestras elecciones afectivas en la vida de adultos, de forma predominantemente inconsciente. Es por esto que tendemos a repetir relaciones con cierto tipo de personas o construir cierto tipo de situaciones al interior de la dinámica relacional de la pareja.

COMPARTIMOS DOLOR Y HERIDAS



Las experiencias que vivenciamos como heridas en la infancia y que forman parte de cualquier vínculo y de cualquier relación de intimidad, encontrarán en la relación de pareja una nueva oportunidad para ser actualizadas y sanadas, este re-vivir las heridas, es una nueva oportunidad de aprender a amar en orden.

Cuando los estilos afectivos que aprendimos en nuestro sistema familiar son resignificados y luego llegamos a la relación de pareja, es posible que en la diversidad los dos estilos, transformados, se complementen y resuenen en el amor y en orden, así la pareja se desatasca de los asuntos familiares y puede avanzar. Cuando sucede lo contrario, la resonancia en la pareja es en el amor en desorden, o amor ciego, desde el miedo y la dependencia. La pareja que está en este campo de resonancia con sus asuntos familiares no resueltos, no logra el mínimo de bienestar para continuar creciendo juntos y vienen los círculos viciosos de malos tratos, el dolor y violencia en todos los niveles, hasta que finalmente se da la ruptura. Y cada miembro de la pareja, se va pensando que con otra pareja si será feliz, sin darse cuenta que cada nueva pareja se constituirá en la oportunidad de la vida para aprender a construir un vínculo amoroso en orden y seguro para el crecimiento y que lograrlo dependerá de su capacidad para asumir la historia que es necesario sanar en los vínculos familiares.

Ahora,  cuando se instaura la competencia por mostrar cuál familia de uno de los miembros de la pareja es mejor, en la relación de la pareja se acentúa la lealtad al sistema de procedencia del miembro que se cree mejor, más bueno, superior o de mejor estirpe y entonces, ese miembro no puede construir su propio sistema al lado de su pareja, pues siente en lo más profundo de su ser, que no está a la altura de lo que su sistema le exige o de lo que él o ella siente que tiene que responder a su sistema por lealtad.

El amor ciego por nuestra familia de origen, nos dificulta el tránsito hacia la madurez y nos impide asumir el lugar que nos corresponde, en el sistema de procedencia y en el sistema de la pareja.

EL PRIMER PASO: ACEPTARSE A SI MISMO Y ENCONTRAR EL ORDEN EN EL SISTEMA FAMILIAR



Cuando cada uno de los miembros de la pareja, puede aceptarse así mismo con la historia de su sistema familiar de procedencia y al otro con todo su sistema, asintiendo a todo lo que es en el sistema de ambos, con respeto, se inicia el camino de la construcción de la verdadera PAREJA: Dos seres que se ven, se reconocen y se honran en su diversidad, ninguno mejor que el otro, solo dos humanos en proceso de crecimiento.


lunes, 31 de octubre de 2016

Las constelaciones como herramienta de crecimiento personal y familiar.


Recuperando el orden con papá y mamá
estar disponible para la vida en pareja

Cordialmente invitados/as a este segundo encuentro, en un espacio cálido y lleno de aprendizajes, donde aprendemos a sanar las relaciones familiares, de pareja y laborales. 

Próximo martes 41 de noviembre de del 2016: Las constelaciones como herramienta  de crecimiento personal y familiar.
No olviden confirmar su asistencia en los medios de contacto.


Lo que nos sana: la buena y la mala conciencia en los sistemas familiares.

¿QUÉ ES LA BUENA Y LA MALA CONCIENCIA?


Buena consciencia: Cuando estamos dirigidos de manera inconsciente por las creencias y las conductas que nos enseña nuestra familia, país o cultura.
Aquello  que está bien visto para nosotros es decir "es moralmente correcto" y aprobado por nuestra familia.


La mayoría de las veces sufrimos o fracasamos siguiendo esa buena conciencia, porque sentimos que no tenemos el derecho de ser felices porque nuestra familia no lo ha sido.


Desde  la buena conciencia nos sentimos autorizados a perjudicar a otros que son diferentes.

La mala consciencia: Cuando somos capaces de hacer algo diferente a lo aprendido en nuestra familia, que puede  que nos lleve a ser excluidos de nuestra cultura o familia. Al ser visto como "raros o diferentes".


La mala consciencia es la que nos permite evolucionar, integrar y dar gracias a nuestro sistema por lo aprendido, solo así podremos luego hacerlo diferente, ni mejor ni peor, sólo diferente. En la mala consciencia está la posibilidad de sanarnos de los patrones de repetición familiar que han llevado al fracaso, a la enfermedad, a la violencia, al maltrato etc. Para lograrlo es necesario mirar con amor y respeto al sistema y desarrollar la suficiente consciencia para llevar a la acción un patrón de pensamiento-sentimiento-comportamiento diferente a lo que hemos aprendido en nuestra familia, cultura, país. 




Atrevernos a ser diferentes

 

Pagar el precio por desatarnos de las lealtades familiares que nos indican cómo debemos vivir nuestra vida en el drama, la tristeza, la queja, el sufrimiento, la enfermedad; pagar ese precio y tomar sana distancia de dichos patrones, sin invertir energía psíquica en criticarlos, en cambio sí, invertir energía psíquica en transformarlos.  
Lograr desde el amor y la creatividad ser parte de la familia sin repetir los patrones familiares de exclusión. 

lunes, 17 de octubre de 2016

LOS DESORDENES DEL AMOR Y SUS CONSECUENCIAS

Repeticiones 
¿por aprendizaje o 
repeticiones por limitación?

Cuando se adopta una determinada pauta para la interacción en un sistema familiar, se garantizan los procesos de aprendizaje, pero se disminuye la probabilidad de que el sistema emita otra respuesta distinta, haciendo que se reitere en el tiempo y por varias generaciones. 
Garantizan el aprendizaje pero también impiden la evolución 

Y qué es lo que repetimos?•
  • Traumas, accidentes y muertes catastróficas
  • Destinos difíciles, dificultades ecónomicas o en la profesión
  • Secretos y exclusiones
  • Enfermedades biológicas y problemas emocionales o mentales
  • Abuso sexual y de dinero
  • Abortos, pérdidas espontaneas o infertilidad
  • Suicidios o ideaciones suicidas.
  • Migraciones y desplazamientos, violencia social
  • Violencia intrafamiliar e incapacidades para asumir la vida de pareja
  • Adicciones


¿Y cuándo repetimos por limitación?

Cuando desde el amor ciego en la familia decimos consciente o inconscientemente:

Yo como tu… Yo por ti…. Yo en tu lugar

HASTA QUE NO VEAMOS Qué repetimos, NO PODEMOS HACERLO DIFERENTE

En amor, servicio y aprendizaje, 
LI 


lunes, 3 de octubre de 2016

Los órdenes del amor y los relatos familiares: Mitos, secretos, repeticiones y síntomas.

Cordialmente invitados/as a este segundo encuentro, en un espacio cálido y lleno de aprendizajes, donde aprendemos a sanar las relaciones familiares, de pareja y laborales. 

Próximo martes 4 de octubre del 2016: Los órdenes del amor y los relatos familiares: Mitos, secretos, repeticiones y síntomas.
No olviden confirmar su asistencia en los medios de contacto.


REPETIMOS PARA APRENDER Y PERTENECER

El sistema familiar construye su propio campo morfogenético de información y este campo dará identidad, orden y patrones de comportamiento a cada miembro que hace parte.
Liliana Arbeláez







Se crean patrones de repetición no solo biológicos, también en el temperamento, las creencias y las formas de ser, estar en el mundo y relacionarnos con los otros. 

El amor ciego o desordenado e inconsciente de los integrantes de las familias, crean patrones de repetición, de dolor y trauma, lucha y pérdida, que se convierten en  sacrificios poco eficientes a la hora de construir nuestra felicidad y avanzar en el camino de la evolución familiar.

El costo de no repetir más es muy alto, pone en riesgo nuestra pertenencia al sistema, por ello se requiere de un alto nivel de conciencia y amor con los ojos abiertos, para NO REPETIR. 

Tenemos a nuestros ancestros incrustados en cada parte de nuestro ser, es nuestro derecho avanzar hacia nuevos aprendizajes y hacerlo diferente….

Campo morfogenético familiar

•Campo de energía que mantiene unidos a todos los miembros y que da identidad a cada familia.
•
•Campo de información transgeneracional donde nos sintonizamos con los aprendizajes familiares (negativos y positivos)
•
•El campo morfogénetico familiar se constituye en la matriz de la cual no solo hemos tomado la vida, biológica y genéticamente hablando, de allí también tomamos hábitos y comportamientos. 

domingo, 18 de septiembre de 2016

Lo invisible que nos conecta. Cómo nos afecta?

Cordialmente invitados/as a este segundo encuentro, en un espacio cálido y lleno de aprendizajes, donde aprendemos a sanar las relaciones familiares, de pareja y laborales. 

Próximo martes 20 de septiembre del 2016: Lo invisible que nos conecta ....Cómo nos afecta?

No olviden confirmar su asistencia en los medios de contacto.


miércoles, 7 de septiembre de 2016

Inteligencia Transgeneracional

Mi gratitud a las personas que acudieron al llamado, pues cuando cada ser asume la parte que le corresponde, podemos construir una nueva forma de relacionarnos en la humanidad.

Anoche dimos inicio a nuestro seminario permanente, fue un bello encuentro que nos permitió comprender, que en el desarrollo de la inteligencia transgeneracional existen las llaves de acceso a un mundo ancestral que tiene para nosotros información valiosa, que nos pueden liberar de las cadenas emocionales y psíquicas del sufrimiento y potencializarnos e impulsarnos hacia un nuevo destino provisto de bienestar, abundancia y felicidad. 
Cada vez más completos, cada vez más felices.
En amor, servicio y aprendizaje,
Li

sábado, 27 de agosto de 2016

PSICOTERAPIA SISTÉMICA, INTELIGENCIA TRANSGENERACIONAL Y CONSTELACIONES FAMILIARES


Esta es una invitación muy especial para ti y para las personas 
que me han manifestado su interés por participar en un grupo de constelaciones familiares. 

Para mi es un gusto poder servir como consteladora en los procesos vitales de los seres que desean potencializar su desarrollo personal, no solo como profesionales, sino como seres humanos que se hacen cargo de sus procesos internos. 

En mi experiencia, he podido constatar que quienes asisten a mis charlas psicoeducativas sobre los órdenes del amor y el enfoque sistémico de las relaciones familiares, desarrollan elementos para fortalecer su inteligencia transgeneracional y pueden así sanar su presente, reconciliándose con su pasado y sembrando aquí y ahora buenas semillas para su futuro.
 
También es mi interés que cada vez más profesionales y personas interesadas en el tema, puedan comprender los fundamentos de la psicología sistémica y de las constelaciones familiares, para poder aportar a una visión más clara y fundamentada, por fuera de visiones "supersticiosas" que no le hacen bien a la técnica, a los profesionales que la utilizamos responsablemente y menos a los consultantes. 

Es por ello, que desde el martes 6 de septiembre del 2016, cada 15 días, estaré compartiendo en un seminario permanente (envió la información en el archivo adjunto) para brindar explicaciones sobre la psicología sistémica, las constelaciones familiares y la inteligencia transgeneracional. 

La metodología para este espacio será: una hora de charla, explicación y fundamentación y otra hora para el ejercicio de las constelaciones familiares y del desarrollo de la inteligencia transgeneracional a través del familiograma.

Las personas que estoy invitando, son estudiantes del últimos semestres de psicología o ciencias sociales, profesionales en general y personas no profesionales interesadas de manera sería y responsable en el tema.


Este será un seminario abierto y permanente, se puede asistir a todos los encuentros programados para este año, a varios o a uno solo. El aporte por encuentro es de $30.000 por persona y puedes invitar a quien sepas que está interesado/a. 

Es necesario inscribirse con anticipación, pues el auditorio que se utilizará tiene capacidad limitada. El pago se realiza el mismo día del encuentro en efectivo. 

En amor, servicio y aprendizaje,
Li

miércoles, 8 de junio de 2016

Relatos de los encuentros de Familias en reconciliación con la vida


 


Hoy es el tercer encuentro de Familias en reconciliación con la vida en el CESCE, una institución para el Trabajo y el Desarrollo Humano, en mi ciudad Medellín y que me ha invitado para llevar los aprendizajes sobre los órdenes del amor a su comunidad educativa, desde el programa de bienestar estudiantil y CESDE social.

Allí acompaño, a un grupo de familiares de los muchachos y muchachas que están en su proceso de formación, en la reflexión sobre los órdenes del amor en los sistemas familiares. Este es un encuentro psicopedagógico que busca que quienes participan, comprendan la importancia de estos órdenes en la vida de todo ser humano y de las familias, de tal manera, que desde el aprendizaje significativo y vivencial, se puedan abordar y transformar con mayores recursos internos, los desórdenes de los que participamos, consciente o inconscientemente, en nuestras relaciones familiares y de pareja.  

Durante estos encuentros hemos reflexionado sobre una de las frases más reconocidas de Bert Helliger: “El orden viene primero, luego el amor” y las consecuencias que tiene la falta de comprensión e integración de este principio en nuestra vida anímica y relacional.  

Reconocer que lo primero que los padres dan a los hijos es la vida y esa vida, nos llega a través de un acto sexual, es a través del encuentro sexual de nuestros padres que la vida nos recibe, por esto la importancia del respeto por la sexualidad, más allá de los moralismos, es esta energía vital y el encuentro entre dos seres diferentes: Hombre y Mujer, que permite la existencia de nuestra especie en el planeta. Con este acto de tan profunda realización los padres nos  dan todo lo que tienen en el momento de su encuentro, que pudo durar muchos años  o solo una noche, no importa cuánto duro o la calidad afectiva del encuentro, si fue en medio del romance o incluso de la agresión, la única verdad que no podemos cuestionar es que fue en ese encuentro donde la vida se encarnó para darnos paso a nosotr@s. Y es con esta verdad que estamos llamados a reconciliarnos.



Este es el principio de la vida en nosotros los humanos y la transgresión que hace el ego de este principio genera el desorden, el conflicto, la discordia interna y externa, que puede llegar a manifestarse como distintas dificultades, problemas o incluso patologías psíquicas y físicas. Esto a nivel individual nos invita a darle un lugar en el corazón a todos aquellos que hacen parte de la familia, pues cuando se excluye a uno de los padres o a un miembro de la familia, por las razones que fueran, el sistema familiar pierde su equilibrio y recurre a mecanismos de compensación que a veces solo crean más desorden, más problemas.

Por ello la conducta del sistema familiar o de sus miembros no puede comprenderse como conductas aisladas o como suma de conductas, pues todas las conductas de la familia, componen un todo cualitativamente distinto, que crea su propio lenguaje, su propia forma de nombrar el desorden a través de las problemáticas que los miembros vivencian.


Finalmente hemos reflexionado en estos encuentros sobre la comunicación en la familia, pues no es posible NO COMUNICAR. En el sistema familiar, todo comportamiento, incluido el silencio, tiene un valor de mensaje para los otros miembros y es importante darle un lugar a las formas particulares de comunicación en nuestras relaciones, pues de la forma en que nos comuniquemos, dependerá también las formas de intercambio entre el dar y el recibir, no solo palabras, si no formas infinitas de dar y recibir afecto, gestos, silencios, etc.!!!


Mi gratitud a la comunidad del CESDE y a quienes han permitido que estos saberes sobre las relaciones humanas, los órdenes del amor y los sistemas familiares lleguen a más personas, como una apuesta para construir paz en el interior de las familias y potenciar los proyectos vitales de los más pequeños, en la compañía amorosa y ordenada de los mayores. 

Estos encuentros en diferentes instituciones y organizaciones comunitarias, como el CESDE, Colegio San Ignacio, la Corporación Casa Mía, un grupo de parejas en el barrio Aures, entre otros que inician el proceso de acompañamiento,  hacen parte de la campaña, que como psicóloga sistémica realizo, en mi compromiso misional de compartir y construir saberes que aporten: a la realización del ser humano en su plenitud y a la sanación de las relaciones y de los sistemas familiares; y de esta forma contribuir en la construcción de una ciudad, donde se transforme la exclusión por la inclusión en el respeto por la diversidad y desde allí logremos transgeneracionalmente, la construcción de la tan anhelada paz.

En amor, servicio y aprendizaje
Li. 

viernes, 6 de mayo de 2016

Madres o Padres que ponen a sus hijos en contra del otro progenitor: Síndrome de Alineación Parental





A partir de las comprensiones que vengo construyendo desde mi trabajo como psicoterapeuta, docente universitaria y de la propia historia familiar, me he interesado por las dinámicas familiares que conllevan la exclusión de uno de los padres. Te invito a leer este aparte, para que identifiques posibles situaciones similares en tu familia y asumas lo que te corresponde para poder sanar o poner en orden estas dinámicas, que enferman y destruyen las relaciones familiares, generando infelicidad, sufrimiento y contribuyendo de alguna forma a la falta de paz en el corazón de las personas y en la sociedad. 

En la revisión bibliográfica y en las observaciones directas que vengo realizando, me he encontrado con un fenómeno que está en proceso de investigación, pero que desde ya va dejando algunas comprensiones importantes que quiero compartir, con quienes leen este blogger, toda vez que en el proceso de construcción de familias que aporten a la paz de nuestro país, será muy importante revisar los patrones de repetición que gestan las múltiples formas de violencia al interior de la familia y que luego se convierten en factores de riesgo para otras formas de violencia social o impiden el desarrollo adecuado de los más jóvenes y la construcción de proyectos de vida que los plenifique y les permita romper las cadenas ancestrales o los patrones de violencia y exclusión que se gestan silenciosamente en sus familias de origen.

Comprender estos procesos, tiene como objetivo poder verlos con los ojos abiertos para poder asumirlos y transformarlos, acudiendo a los órdenes del amor como una forma de reparar lo que se  ha desordenado.

Hoy entonces quiero compartirles unos apuntes, retomados de algunos autores, sobre lo que se conoce como Síndrome de Alienación Parental, comprendido como: "conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de sus hijos con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que se esperaría de su condición."

Este síndrome fue descrito por el psiquiatra  Richard A. Gardner en 1985, un conjunto de síntomas que desde mi práctica como psicoterapeuta, no observo solo en los procesos de divorcio conflictivo, sino incluso en las relaciones de parejas que no se han divorciado, pero han construido relaciones de conflicto donde los hijos e hijas entran a hacer parte constituyéndose muchas veces, lo que en psicología sistémica se llama coaliciones, fenómeno donde un progenitor se alía con uno o varios hijos para estar en contra del otro progenitor.

Características básicas del Síndrome
Habitualmente es un fenómeno desencadenado por uno de los progenitores respecto al otro; del mismo modo que no necesariamente se desencadena por divorcio o separación, también puede ser provocado por una persona distinta del custodio del menor (nueva pareja, abuelos, tíos, etc.); también se han observado casos dentro de parejas que mantienen su vínculo, aunque son menos frecuentes. Gardner distingue tres grados de SAP: leve, moderado y agudo, aconsejando diversas formas de actuación para cada uno de ellos y destacando la importancia de distinguir en qué caso se está actuando.
(Tomado de: Felix Amaro, Entrevista familiar, teoría y práctica: desarrollo de la familia y de los roles parentales. Disponible en:

Por otro lado me encontré que R.A. Warshak en el año 2000 nos habla de los motivos de la alineación del padre alienante y puede ayudarnos a comprender estas situaciones. Lo primero es comprender quiénes son los actores de esta dinámica familiar, en este aparte les compartiré las características del padre o madre que actúan como programador o alienante sobre sus hijos e hijas:

El programador o alienante: es quien realiza la programación mental en algunas situaciones de forma consciente y en otras situaciones menos explícitas e inconscientes. Parece que esta situación se produce más fácilmente en las relaciones entre madre e hijos, de ahí que un padre programador tenga probablemente menos éxito que una madre programadora.

(Tomado de: José Luis Oropeza Ortiz, Síndrome de alienación parental. Disponible en:

Esto puede tener relación con el vínculo que desde el inicio de la vida se genera con la madre, lo que a ella le dará poder sobre la mentalidad y las emociones de sus hijos.


Según Warshak (2000) estos son los motivos que pueden llevar a uno de los padres a ser alienante con uno o varios de sus hijos e hijas:

El texto que se cita a continuación es tomado de: José Luis Oropeza Ortiz, Síndrome de alienación parental. Disponible en:
Límites  escasos: el alienante no distingue entre sus deseos y los del niño, no considera su comportamiento como destructivo para el niño.
Venganza: ciertos padres alienantes se sienten rechazados; un modo de vengarse es privar al otro progenitor de sus hijos.
Narcisismo: muchos padres se sienten inferiores, para convencerse de su superioridad menosprecian al otro padre.
Culpabilidad: ciertos padres divorciados toleran mal la culpabilidad de sus acciones y se focalizan en los fallos del otro padre.
Inseguridad: ciertos padres dudan de su capacidad para mantener el cariño de sus hijos y consideran al otro como un competidor que les pone en riesgo.
Búsqueda de confirmación: ciertos padres buscan que la audiencia confirme su discurso.
Paranoia: los paranoicos catalogan al entorno como amenazante para ellos, quien no está conmigo está contra mí. El niño recibe esta presión.
Transmisión  intergeneracional del Síndrome de Alineación Parental: un buen porcentaje de padres que muestran los síntomas, han sufrido la ausencia de alguno de sus padres en su infancia.

Para Gardner existen unos comportamientos característicos de los padres alienantes que se aplican en igual proporción a padres y madres. Pueden iniciarse en el nivel bajo e ir incrementándose e intensificándose además de unirse a otras características que podían no estar presentes con anterioridad. Cuantas más características aparezcan, más probabilidad de que el progenitor progrese del nivel moderado al grave.

Se les puede considerar progenitores "abusadores", ya que un progenitor que adoctrina a un hijo en contra del otro progenitor es un padre o madre deficiente. Este tipo de abuso puede romper permanentemente el vínculo entre el progenitor alejado y los hijos.

Los padres alienantes son mentirosos. Suelen mentir a los hijos con respecto a los presuntos actos depravados del progenitor odiado, de los peligros que pueden sufrir si tienen contacto cercano con el padre/madre y sobre los presuntos comportamientos nocivos de los amigos y familia extensa del progenitor víctima, personas con las que el niño anteriormente había mantenido seguramente una muy buena relación.

Se consideran padres perfectos. Piensan que los hijos no sólo no van a perderse nada importante si el padre objetivo es totalmente eliminado de la vida de los niños, sino que estarán mejor sin ellos.

Utilizan mecanismos de negación del Síndrome de Alineación Parental y no aprecian los efectos que provoca en los hijos

Los padres alienantes están enfadados y utilizan a sus hijos como armas. En muchos progenitores que inducen el Sindrome, la venganza se ve claramente, especialmente en las situaciones en las que el progenitor objetivo es el que ha iniciado la separación y especialmente cuando éste ha encontrado una nueva pareja y el otro progenitor no.

Utilizan el poder para romper el vínculo con el progenitor alienado.
Aunque los progenitores alienantes son astutos y creativos en las maniobras de exclusión que utilizan, son al mismo tiempo ingenuos. Su credibilidad se puede notar cuando los hijos describen experiencias imposibles o absurdas con el progenitor alienado, negándose a cualquier tipo de contacto con él.

Son sobreprotectores, incluso desde el nacimiento de los hijos y mucho antes de la separación. Como ellos se suelen considerar progenitores perfectos ven al progenitor víctima con grandes defectos.

En casos extremos pueden desarrollar una relación simbiótica con el niño. Actúan como si el interés del progenitor alienado de pasar tiempo con el hijo fuera lo mismo que quitarles parte de sus propios cuerpos.

Pueden ver sólo maldad alrededor de ellos, especialmente proveniente del progenitor odiado. Hay casos en los que un progenitor ha podido sufrir un trastorno paranoide previo a la separación, y debido al estrés del divorcio ha podido manifestarse más claramente, sobre todo si se encuentran en medio de una disputa por la custodia (Fin del texto citado.) o el amor y reconocimiento de sus hijos.


La invitación que les hago como mujer, madre, psicóloga sistémica y psicoterapeuta:


La invitación entonces es a identificar estos comportamientos para poder sanarlos, si somos padres o madres; y si somos hijos o hijas, poder reconocer a nuestra madre o padre, tal como son, desalienarnos y tomar la sana distancia de estos comportamientos, comprendiendo que el progenitor que actúa de esta forma, merece respeto por el dolor que carga en su historia, pero es necesario que nosotros reparemos el vínculo con el progenitor que ha sido excluido, con el fin de sanar esta relación y manipulación de la que hemos sido objeto y poder tomarlos a los dos en el orden que les corresponde, los dos importantes, los dos fundamentales para nuestra existencia.


Ni ángeles ni demonios, solo dos seres humanos que nos dieron lo más grande, LA VIDA y ahora de todo lo que con ellos dos vivimos, aprendemos para no repetir lo que ha causado dolor y sufrimiento y nos quedamos con todo aquello que de los dos nos da fuerza y vitalidad, para celebrar la vida y tomarla con todo. 

Y para finalizar, les comparto un link sobre la decisión juridica  que se ha tomado en México al respecto.