Hoy en la mañana, me
encontré con un escrito, en una de las páginas de Constelaciones familiares en
las que participo.
El texto tenía por título:
"HERIDAS DEL PADRE AUSENTE" y hablaba de cosas muy interesantes, que
he confirmado en mi vida personal, familiar y en la vida de mis consultantes;
el caso es, que el escrito, sólo hablaba de ésta herida en la vida de las
mujeres heterosexuales y no nombraba la configuración de la vida anímica de
hombres heterosexuales o de hombres y mujeres con otras orientaciones sexuales
y las posibles imágenes que éstos guardan en su alma, tanto del padre como de
la madre... y precisamente, desde mi experiencia en todos estos territorios que
he mencionado, he podido observar que, las heridas que nos deja la experiencia
del padre ausente, como un hecho real o de una configuración psíquica, no sólo
deja heridas en el alma de las mujeres, también hay heridas en el alma de los
hombres, más allá de su orientación sexual.
Y es en este punto, donde creo que nos hemos quedado en narrativas
desintegrativas de la vida humana.
Si bien hay algunas
diferencias importantes, yo he podido observar muchas similitudes, que no
necesariamente son iguales. Por eso, retomaré las ideas del escrito, pero ahora
en clave de integración, reconociendo la diversidad de los géneros, pero
retomando sólo dos posibilidades de las múltiples orientaciones sexuales que
hoy van emergiendo. Aquí solo retomaremos para la comprensión, la orientación
heterosexual y la homosexual, pues en las otras orientaciones aún no tengo
mayores comprensiones. Esto con el fin de transcender la visión polarizada, que
muchas veces nos muestra los dos géneros como opuestos y completamente
diferentes, pero yo voy descubriendo que, en la multidiversidad, compartimos
ciertas semejanzas que nos hacen semejantes.
En cursiva y negrilla van
mis ajustes integrativos, si así les podemos llamar.
Muchos seres humanos compartimos
algunas de estas inquietudes como:
-Me faltó
mi padre en mi vida.
-Estaba
ausente.
-No supe
acercarme a él.
-No
pudimos comunicarnos.
-La
relación fue desastrosa o la versión fue tan increíble que lo busco en mis
parejas o me comporto como
él o como el cuento que de él me contó mi madre.
Todos necesitamos
de un padre y la ausencia de éste nos deja heridas que suelen generar una
postura bastante ambivalente en nuestra vida profesional y personal.
Cuando un
papá no se hace presente, el temor o
la actitud de defensa-ataque, frente
a la pareja es muy frecuente.
Además de
que suelen aparecer imágenes
de desvalorización y desconfianza, como ser humano, hombre o mujer,
heterosexual u homosexual.
La
orientación sexual tiene algunas diferencias, pero en la práctica
psicoterapéutica, encuentro muchas similitudes.
¿Para qué sirve un padre en la vida de los
seres humanos?
Un padre es muy importante en la vida de todas las personas. Una figura que
debemos reconocer y que ha sido muy opacada por la madre.
El padre genera fuerza, seguridad, confianza, manejo de límites y poder
personal. ¿Te parece importante?
Definitivamente
lo es. La relación con el padre es la que determina cuán exitosa o no, serán
las relaciones con otros
hombres, en la vida en general, pero, sobre todo, en la vida de pareja. Bien
sea para las mujeres heterosexuales o los hombres homosexuales, que asumen una
postura femenina dentro de su relación. Lo cual, en gran medida, se
traducirá en la estima que tengan de sí.
Por otro lado, es fundamental entender la proposición freudiana de que en la
vida de la mujer heterosexual o
para el hombre que asume una posición femenina y su orientación es homosexual, su
padre es su primer amor, en sentido figurado.
Estos hijos/as, trasladan
la imagen de papi al hombre que aman, si papá fue funcional es probable que se sientan inclinados/as a repetir la experiencia y busquen/encuentren,
un hombre psicológicamente sano. Es decir, si papá fue un hombre cálido,
enterado de las necesidades tanto psicológicas como físicas de sus hijos/as (techo, comida, salud, escuelas,
diversiones, cariño, respeto del desarrollo sano de la individualidad de sus hijos/as, de su
necesidad de pertenencia al grupo familiar, de la evolución de sus apegos,
primero a los padres y hermanos, después a los amigos, y posteriormente, al
novio que les llevará fuera del núcleo
familiar), entonces ellos/as,
como es fácil de imaginar, querrán y podrán encontrar en otro hombre las
características sanas que componen la personalidad del padre y que le reflejen
sentimientos de vida hacia los hombres.
Por desgracia, aunque esto último sucede, no es la generalidad.
Otro
beneficio de tener "una
buena imagen, de un buen padre" es
desarrollar niveles de independencia altos y a la hora de tener un novio, se
demore la iniciación de la vida sexual y
pueda darse esta hermosa experiencia, en mayores condiciones de maduración
psicológica y emocional.
Ahora, veremos la descripción que hace el escrito sobre algunas
características de la relación real o imaginada con el padre, que, a mi
manera de ver, es interesante, pero sin volver cada posible característica, en
una receta o una etiqueta.
No olvidemos al leer cada posible característica, la configuración diversa de
cada ser humano, esto complejiza la comprensión, pero es un reto que nos trae
la vida anímica y relacional de muchas parejas en la actualidad
El sexo biológico: varón/hembra (ahora gracias a los estudios científicos
sabemos que hay otras vivencias en la biología, como la androginia, que
trascienden esta visión binaria, pero apenas estamos comprendiéndolo)
Género
como construcción social: mujer/hombre;
Cualidades del Alma: femenino/masculino;
La orientación sexual en la relación de pareja: hetero/homo
(ahora también encontramos experiencias de seres que se llaman a sí mismos/as
como bisexuales y asexuales, sin una orientación sexual clara o sin orientación
sexual alguna)
Así, podemos encontrar algunas combinaciones de este entramado de la vida, cada
vez conocemos más, pero por ahora, sólo voy en esta comprensión. Así que, si al
leer te das cuenta que, desde tu experiencia hay más configuraciones en este
viaje del ser humano, puedes compartirlo, ya que nos permitirá ampliar la
mirada:
Mujeres, de posición anímica femenina y con orientación sexual hetero
Mujeres,
de posición anímica femenina y con orientación sexual homo
Mujeres,
de posición anímica masculina y con orientación sexual hetero
Mujeres,
de posición anímica masculina y con orientación sexual homo
Hombres, de posición anímica femenina y con orientación sexual hetero
Hombres,
de posición anímica femenina y con orientación sexual homo
Hombres,
de posición anímica masculina y con orientación sexual hetero
Hombres,
de posición anímica masculina y con orientación sexual homo
Complejo,
pero es lo que la realidad nos viene mostrando hace muchos años, más allá de
las creencias culturales y religiosas que tengamos.
Ahora,
ante esta complejidad de la vida emocional y psíquica, existe una verdad de
orden biológico, que también es necesario reconocer y reconciliarnos con ella,
para que la vida humana exista y se mantenga en el planeta, es necesario que el
material genético de un hombre (espermas) no importa su orientación sexual y el
material genético de una mujer (óvulos) no importa su orientación sexual, se
encuentren, in vivo o in vitro.
Así, la
imagen primordial de todo ser humano para su existencia en un cuerpo humano, es
la conjugación, con amor romántico o sin él, de la unión entre un hombre y una
mujer, directa o indirectamente, con amor o con violencia... como haya sido, sólo
es posible así. Ningún hijo, de familia hetero u homo, de padres biológicos o
adoptivos, puede negar esta simple pero profunda realidad, somos producto de la
unión de ese material genético y en él heredamos, no solo las características,
enfermedades o potencialidades biológicas, sino y también, información sobre
creencias, comportamientos emocionales, formas de ver el mundo y resolver
conflictos.
Las posibles combinaciones que explicité arriba, serán producto del mundo
relacional con ese padre, con esa madre y de la información que hay en el alma
familiar, en los ancestros y no es bueno ni malo, desde esta perspectiva, la experiencia
de uno u otro lugar. No es una enfermedad o una aberración estar experimentando
uno u otro lugar, todo dependerá de cómo lo acompañe la familia y de cómo cada
ser, se relacione con esta experiencia biológica de ser mujer o hombre, con la
experiencia anímica de sentirse femenino o masculino y con la experiencia
relacional y erótica de orientarse en el mundo heterosexualmente u
homosexualmente.
Serán los
niveles de dolor y angustia que en el sistema familiar se genere sobre estas
posibilidades del ser, lo que generarán el trauma, síntoma o dificultad,
pero no la experiencia como tal.
Aquí entonces, algunas características que nos traía el texto, del que les
vengo hablando. Como se hace muy complejo para la comprensión y tedioso para la
lectura, hacer explícita las ocho posibles combinaciones que arriba explicité y
que he podido observar en mi práctica como psicoterapeuta, les pido leer de
aquí en adelante, teniendo en cuenta esta diversidad.
¿Qué tipo
de padre tuviste?
El ausente físicamente
Un padre ausente genera hijas/os necesitadas/os de pareja y con un miedo terrible al
abandono. Suelen apegarse asfixiantemente y es sumamente importante trabajar
con estos seres humanos el
desapego. De lo contrario cualquier hombre que se relacione con ellas/os se sentirá asfixiado en poco tiempo.
Es probable que se busquen relaciones dependientes donde nunca será
suficiente el amor ni la atención de la otra persona. Para aumentar la herida
se buscarán personas poco comprometidas y que tienen el cartel en la frente “te
abandonaré”.
El ausente emocionalmente
Una relación de abandono emocional con el padre en la primera infancia o
en la pubertad puede provocar que, en diversas áreas, se tengan vidas desastrosas en relación
con el amor, pareja y todo lo concerniente a lo emocional. Un padre egocéntrico
que se dedica a buscar lo que necesita, se le dificulta ver las necesidades
emocionales de los otros, no tienen consciencia de que su esposa e hijos
necesitan de él.
Con un padre así, cuando niña/o, tu sólo sientes o intuyes que no te
amaban o aceptaban como tu pequeño ser necesitaba, de esta manera desarrollas
comportamientos basados en las conductas de los otros hacia ti, en este caso,
de tu padre y tu madre, incluyendo el conflicto que vivían de pareja. Todo esto
conformó tu personalidad, a la que llamaremos disfuncional, porque en el
presente no funciona y no logra ayudarte a ser feliz, a amarte a ti misma/o, a convencerte
de que te aman y por eso no escoges hombres que sepan amar, que puedan amarse a
sí mismos.
Los
hijos/as que experimentan la ausencia del padre, real o imaginada, tendrán una relación con la
madre muy compleja, en el mundo consciente podrán manifestar su abierta
lealtad a los sentimientos que la madre pueda expresar ante el padre, pero
en el inconsciente pueden desarrollar un exagerado
resentimiento, al creer (quizá inconscientemente) que fue ella quien no
permitió que el padre se acercara más a sus hijos/as cuando eran pequeños, o no se lo
pidió.
El controlador
Genera seres sumisos y obedientes. Con miedo a soltarse y tomar la
responsabilidad de su vida. Actúan como niñas/os
pequeñas/os buscando
aprobación y cuidado. Generalmente buscan hombres controladores y machistas.
Suelen sufrir bastante en sus relaciones. Con
estos seres hay que trabajar intensamente su autoestima y
desarrollo personal.
Por otro lado, los hombres con orientación masculina, se
identificarán con ese padre y en su lealtad inconsciente es posible que
terminen repitiendo los mismos comportamientos y creencias sobre la
necesidad de control en la vida de pareja.
El violento
Genera seres sometidos
y victimas de agresión. Suelen ser conflictivas y poco responsables con su
seguridad personal. Es muy importante trabajar el manejo de límites y el
cuidado personal. Además de mostrar nuevas opciones de relacionarse.
Por
otro lado, los seres con posición+orientación masculina-Hetero o masculina-Homo,
se identificarán con ese padre y en su lealtad inconsciente, es posible
que terminen repitiendo los mismos comportamientos y creencias sobre la
necesidad de la violencia en la vida de pareja.
El súper amigo complaciente
En el caso de las mujeres, una relación de este tipo con
el padre, genera a la "hija del papi” con la
sensación de que es la figura ideal y no permite a la mujer seleccionar
sanamente a su pareja. Con ella habría que trabajar el corte del lazo
energético y el desprendimiento. Así podría elegir a su pareja sin falsas
expectativas.
En el caso de los hombres, se encuentran más efectos nocivos en la figura
de la madre cuando se comporta de esta manera y genera al "hijo de la
mami" que, de igual manera, tendrá dificultad en cortar el lazo con su
madre y no existirá mujer perfecta para él, solo su mami, será la que le
complazca en todo.
Ahora, padres y madres complacientes que no saben ubicar los límites amorosos con
sus hijos, no importa la orientación sexual de sus hijos, siempre generaran en
éste tipo de relación, dificultades y desordenes en la dinámica familiar que
conllevan problemas en la vida anímica de los hijos/as y su relación con los
otros, sobre todo en la vida de pareja.
En general lo ideal es saber soltar nuestro rol de niñas/os sumisas/os y actuar responsablemente como adultos/as que ahora somos y tomar de la figura
paterna/materna lo que necesitamos.
¿Te sientes digna/o de ser amada/o?
Cuando se revisa la autoestima de los seres humanos, es importante revisar, en el
caso de las mujeres, la autoestima de la madre y aún la
de la abuela, en el caso de
los hombres, la autoestima de su padre y de sus abuelos, porque no solo se heredan los
rasgos físicos sino los vacíos emocionales.
Cuando una mujer o un
hombre, por aprendizaje cultural, tolera el maltrato de su pareja, su valor como ser disminuye y la autoestima está por los
suelos, y a la vez esa baja autoestima es transmitida a los hijos, y en la edad
adulta buscaran relaciones toxicas, y se buscará repetir la historia de
maltrato entre los padres, más allá de la posición y orientación sexual que
hayan construido, en cada relación buscará un padre o una madre que cuide, que colme de mimos y
cuidados, todos los que el padre no le proporcionó, el padre ausente, aunque
este ahí. El padre puede estar ahí físicamente, pero no en espíritu, no está
comprometido con la relación.
Por eso es importante preguntarse si tenemos relaciones tóxicas que nos
hacen buscar al padre y su desamor en cada una de las relaciones.
Padres divorciados
Es difícil darse cuenta cuánto resultarán afectados los hijos/as, como
consecuencia del divorcio de sus padres, si son muy pequeños, ya que no pueden
verbalizar la manera en que viven la separación familiar, cuando se manifiesta
el daño es, generalmente,
en la adolescencia, o en bajas calificaciones, en problemas alimenticios, o en
etapas de crisis de la edad adulta.
En este caso, es posible que el padre en su duelo ego
centrado, solo pueda ver su coraje y dolor por la pérdida. Mientras el padre no
se despoje de la ira que siente hacia
la ruptura con la pareja y se haga cargo de sus propias emociones ante este hecho, no estará emocionalmente disponible
para sus hijos/as. Los padres divorciados en muchas ocasiones demuestran su
presencia a través de regalos, visitas al centro comercial, de una llamada
telefónica, pero esto no llenará el vacío físico y amoroso del padre que los hijos/as necesitan.
Otra mujer en la vida del padre
Las
emociones manifestadas son de tristeza, resentimiento, ira, temor, dolor,
deseos de venganza, sentimientos suicidas.
Hijos/as adolescentes
podrían tener problemas como obtener bajas calificaciones, dejar la escuela,
embarazos no deseados, entrar en un estado de depresión, enfermedades
psicosomáticas, escapar de casa, uso de sustancias tóxicas.
Cuando pensamos en el bienestar de nuestros hijos/as, planeamos darles
aquello que nosotros no tuvimos, luego, cuando llega el primer niño/a, nos
topamos cara a cara con la realidad de que ser padres/madres es mucho más que
un tierno sueño. Unos días nos encontramos haciendo las cosas que prometimos no
hacer nunca, o cedemos. Necesitamos desarrollar habilidades, a menudo demasiadas,
que no aprendimos en nuestra familia de origen y que hoy en nuestra cultura
tampoco se nos facilita aprender.
Pero ¿qué ocurre si nuestro padre no fue funcional? ¿Tenemos que quedarnos con esa
herida abierta para siempre? NO.
Es posible, ampliar nuestra conciencia y realizar rituales para sanar en nuestra vida esta figura.
De eso se trata, de no pasarnos la vida lamentándose, sino de poner manos a la
obra en las soluciones. A continuación, te dejamos algunos ejercicios de
tratamiento que son bastante sencillos.
Algunos posibles ejercicios del alma.
Asiste con tu padre o con quien represente su energía (En caso de padre
ausente) y pide que te de un abrazo. En tu mente repite “Papá tomo mi energía.
Me vuelvo poderosa, segura y fuerte. Acepto mi responsabilidad para conducir mi
vida como la adulta que ahora soy."
Escribe una carta con puño y letra donde saldes cuentas pendientes con
tu figura paterna. Puedes ser explicita pues no la entregaremos a la persona.
Solo nos permitirá limpiar nuestra mente. Una vez terminada léela en voz alta y
después quémala.
Valora las cosas positivas (Por difícil que esto sea en tu
caso) esto te permite liberar el resentimiento y la única beneficiada siempre
serás tú.
Si quieres mejorar tu vida financiera la figura del padre es
determinante. Así que no hay mejor pretexto para buscar sanar nuestra figura
paterna que nuestro equilibrio emocional.
Herida paterna: Hablando de la herida paterna esta tiene que ver con la
confianza básica y con la confianza en el fluir de la vida. Es indispensable ir
al origen de los enredos familiares pues es dónde se encuentran las raíces de
nuestros males.
Si hay
algo que reparar no perdamos tiempo y hagámoslo. Reconcíliate con la imagen paterna y se agradece,
simplemente porque te dio la vida, ese
ya es el mayor regalo que hemos recibido, aunque ese padre no haya contado con
los recursos internos para hacerse cargo de su paternidad, por su propia
historia y sus limitaciones emocionales, consciente o inconscientemente, nos ha
dado lo mejor que tenemos, el regalo de la vida y con ella ahora nosotros/as
podemos hacer algo muy bello y grande.
Para los seres que tienen experiencias
paternas de naturaleza enfermiza, una reconciliación espiritual le da una
sensación de protección que también actúa como factor estabilizante, que es lo
propio que le daría el padre: estabilidad, seguridad, fuerza, respaldo.
¡Mi abuela me enseñó que el amor se cura con epístola o con pistola y
siempre me recomendó coger papel y lápiz, para hacer cartas!!!
Carta a
mi padre
Ponga en manos de un ser superior que
para usted sea significativo según sus propias creencias, a su padre.
Por ejemplo; papá que Dios te Bendiga y te ilumine hoy y siempre.
Es una corrección fraterna. Vas a contar tu historia, lo que a ti te
dolió, sin juzgar a tu padre. Por ejemplo; papá a mí me dolió que no te
ocuparas de mí, que siempre estuvieras preocupado por tus cosas y también me
dolió no recibir muestras de afecto de tu parte etc. Cuenta tu dolor.
Ve un futuro lleno de amor paz y alegría para tu padre. Ejemplo; deseo
un futuro lleno de paz, felicidad, amor y abundancia económica y que Dios te
conceda lo que tu tanto anhelas en tu vida. Gracias, gracias, gracias, paz y
amor para ti y tus seres queridos.
En definitiva, estas cosas que marcan la vida y el corazón de las
personas, tienen que expresarse, charlarse, desahogarse. Hay que sacarlo todo
afuera para que adentro nazcan cosas nuevas. Trabaja con cada uno de los
ejercicios propuestos y disfruta dándote todo lo que necesitas ahora que eres
una adulta/o. Ya no es tu imagen paterna de niña/o la que te daña sino la que has forjado
en tu mente y es tu
responsabilidad ahora, dejarla ahí y alimentarla o sanarla y transformarla,
independientemente de cómo se siga comportando papá.
Hagámoslo por nosotras/os
mismas/os. Aventúrate a
vivir de una forma sana emocionalmente. Cuida de ti manejando adecuadamente tus
emociones. La presencia de la reconciliación paterna en tu vida te vuelve
independiente y activa una
información muy valiosa en tu mundo anímico, que por más amor que mamá nos
tenga, no podrá entregarnos, esa información está en nuestro ADN esperando por
nuestros actos de conciencia para ser activada y/o transformada.
Solo así podrás dejar ir los patrones de repetición que la
herida que has guardado en el alma, dejó la imagen que guardaste de tu relación
con el padre en tu infancia y podrás ser ahora el ser maduro con capacidad de
tomar decisiones, de valorarte como un gran ser humano, hijo/a de otros dos
humanos, ni ángeles ni demonios, solo dos seres aprendiendo de la vida.
Agradezco al ser que escribió este escrito, no he podido encontrar su autor,
pero le honro, pues a partir de sus ideas yo ahora enriquezco las mías y
le doy un poco más de amplitud. Seguro otros/as que lo lean, podrán también
seguir en este ejercicio complejo de ampliar la mirada y estará muy
bien.
En amor, servicio y aprendizaje.
Li